Queridos Hermanos.
Que la paz sea con Vosotros:
El Santo Padre nos dice a través del hermano Salomón en Proverbios 10:27. “El temor de Jahvé alarga la vida”.
Entendamos esta condición para tener una larga vida como muy fácil de cumplir por cualquier hombre, mas, les pregunto: ¿Somos nosotros: "cualquier hombre"?. Recuerden LNM, nuestra ventaja es la de ser, o la de estar en la vía de ser auténticos seguidores de las enseñanzas de Jesús, entonces vamos desde el principio: En Génesis 6:3 dice Dios: “No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es mas que carne; que sus días sean ciento veinte años”.
Cuando hablamos de Liderazgo Cristiano, nos referimos como antecedentes a los patriarcas del Antiguo Testamento, así tenemos: Abraham 175 años, Isaac 180, Jacob 140, José 110. Génesis 25:7, 35:28, 47:28, 50 en su orden.
Y..., el mas grande del Antiguo Testamento: "Tenía Moisés ciento veinte años cuando murió; no se había apagado su ojo ni se había perdido su vigor". Deuteronomio 34:7.
El mundo de regeneración revelado a través de Isaías 65:20 nos dice: "No habrá allí jamás niño que viva pocos días o viejo que no llene sus días, pues morir joven será morir a los cien años y el que no alcance los cien años será porque está maldito”.
Hermanos, nuestra tarea de Liderazgo encaminado a dirigir a nuestros hermanos a niveles adecuados de espiritualidad es sumamente rentable, en principio, en este ámbito terreno nos otorga larga vida, salud, prosperidad y en el cielo, vida abundante y eterna al lado del Dios Altísimo. Debemos estar preparados para lo que viene, en veinte años el mundo tal como lo conocemos no será igual pues sólo lo habitarán los sobrevivientes y descendientes de la actual guerra que estamos librando, evidentemente estos sobrevivientes y descendientes serán quienes hayan seguido las indicaciones expedidas desde lo Alto. Hermanos a cada uno de nosotros nos corresponde el nuevo diseño del mundo, en donde deberán cumplirse las profecías de los hermanos, Isaías, Jeremías, etc. Como dice el salmo 37:29: “sólo los justos heredarán la tierra".
Queridos hermanos: “Se acerca el fin de todas las cosas. Sed sobrios y dedicaos a la oración. Ante todo amaos ardientemente los unos a los otros, pues el amor alcanza el perdón de todos los pecados. Practicad de todo corazón la hospitalidad unos con otros. Que cada cual ponga al servicio de los demás los dones que haya recibido como corresponde a buenos administradores de los distintos carismas de Dios; el que tenga el don de la palabra, que use de él como el que comunica palabra de Dios; el que presta un servicio, que lo haga como mandatario de Dios, de manera que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo”. 1Pedro 4:7.
Un abrazo y que Dios os bendiga.
Hno. Ricardo.
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